Pasé por todas las sectas, aprendí
mucho de ellas , pero me faltaba algo...
Deseché la Eucaristía, a María y
al Papa... yo sinceramente quería hacerlo, pero algo
("alguien") no me soltaba.
Se dan cuenta, a los 3 pilares más importantes de
nuestra religión!... Y Ella no me
soltó,
sólo me dejó probar y luego me regresó a
su corazón. Convencida y con la fe más
fuerte!
Ella me trajo de la mano, me puso la
cáscara de banano, resbalé y caí... y me consagré!
Y nunca -en mi vida- me he sentido más
cerca de Jesucristo, que ahora, que estoy con
Ella.