"Misterios del Rosario con relación a María"

De los 15 misterios del Rosario los que se encuentran dedicados expresamente a María son los 2 últimos:

 Gozosos:

1. Encarnación

2. Visitación

3. Nacimiento

4. Presentación en el templo

5. Jesús entre los doctores de la ley

 Dolorosos:

1. Oración en el Huerto

2. Flagelación

3. Coronación

4. Jesús con la cruz a cuestas

5. Crucifixión

 Gloriosos:

1. Resurrección

2. Ascensión

3. Venida del Espíritu Santo sobre el Colegio Apostólico

4. Asunción de María

5. Coronación de María

 

Asunción

Asunta: elevada. No por si misma sino por otra "fuerza" que es el mismo Señor Jesucristo. Llevada en cuerpo y alma al Cielo. Algunos hablan de la dormición de la Virgen, pero si Cristo murió, lo más claro es que María muriera también. Ya que Dios quiso que María participara de todo lo que Él había participado. Vamos a encontrar muchas similitudes entre ellos.

¿Qué dice María de Agreda en su libro "La Mística Ciudad de Dios"?:

Dice que  " al morir María intentaron embalsamarla, pero una luz muy fuerte brotaba de su cuerpo, así que se pusieron en oración y una voz dijo "ni se descubra, ni se toque el sagrado cuerpo". Entonces decidieron enterrada y los apostates cargaron el féretro hasta el valle de Josafat, mientras caminaban escucharon músicas celestiales y el aire estaba cargado de perfumes. Se mantuvieron encendidas antorchas por 3 días sin que se consumieran. Se convirtieron muchísimas personas. Dice que el olor quedo por un año en la casa donde reposó María.   A los 3 días, fue asunta al Cielo acompañada de Jesús y fue sacada del sepulcro sin ser movida la lapida. Todo sucedió a la misma hora y en la misma cantidad de tiempo que Jesús: el domingo a media noche, 3 días después.   El 15 de agosto del año 55. María murió a los 70 años. Al ser asunta el Cielo ya no se oyó más música celestial, por eso los apóstoles de guardia contaron a Pedro, quien decidió convocar una reunión y abrir la lapida. La encontraron vacía con sólo las vestiduras. En eso estaban cuando se les apareció un ángel y les dijo: ¿Qué hacéis mirando al cielo?? Igual que la ascensión de Jesús.

Coronación de María

Son misterios que aún no han sido "develados". Podríamos decir que no tenemos mayor información sobre ellos. De la vida, pasión, muerte, resurrección y ascensión de Jesús tenemos mucho en los evangelios, pero de los referentes en su contexto a María, los dos últimos, no han sido presenciados, es por eso que recurrimos a escritos aprobados por la iglesia como el libro "la Mística Ciudad de Dios" de Sor María de Agreda, donde ella narra la vida de Nuestra Señora contada por ella misma a la religiosa. Encontramos en este libro que María fue coronada como Reina y Señora de todo lo creado. La Santísima Trinidad la coronó Como:

  • Emperatriz

  • Señora de la iglesia Militante

  • Abogada

  • Protectora

  • Madre y Maestra.

Cuando a alguien se le corona se le dan derechos y poderes. . Ella tiene el poder de socorrer a todos, sin embargo son pocos los que recurren a Ella. Recuerden la Medalla Milagrosa: las manos de María llenas de piedras preciosas... los dones y las gracias que nadie le pide... se desperdician, mientras la humanidad se pierde en el pecado.

¿Quién es coronado?

¡El que gana una batalla!

¿De qué batalla hablamos? Podemos ampliar este tema leyendo unos párrafos del libro: "A los Sacerdotes hijos predilectos de la Santísima Virgen" escrito por el Padre Stefano Gobbi

...Soy la Madre Inmaculada de la Iglesia.

...Yo misma he iniciado mi obra de socorro maternal a través de aquellos que responden a mi urgente invitación a combatir el pecado, a orar, a sufrir, a amar y a reparar. Por medio de ellos puedo curar a tantos de mis hijos enfermos y reconducirlos a su verdadero amor a Jesús, que ha nacido  a la salvación de todos.

...¡Cuántos son cada día aquellos que me responden con un "sí", especialmente entre mis Sacerdotes predilectos!

...Soy la Madre victoriosa de la Iglesia

...A través del ejercito de mis Sacerdotes he iniciado ya mi acción victoriosa, que hará resplandecer sobre el mundo entero a mi corazón inmaculado.

...Será el triunfo de la misericordia y del perdón. Recojo a mis hijos buenos y dóciles, para reconstruir conjuntamente conmigo, cuanto el maligno y sus secuaces destruyen. De este modo ha comenzado ya la renovación de la Iglesia y del mundo. Se realiza en el silencio, porque el ruido es incompatible con la acción de su Madre Celestial. En lo escondido y en la humildad. Pero cada día que pasa, esta aparecerá más clara y completa. Cuanto más respondan mis hijos a la dulce invitación de su Madre Inmaculada tanto más serán abreviados los tiempos de la batalla y será apresurada la hora de la gran victoria. Por eso hoy, bendigo a todos los Sacerdotes, esparcidos en todas partes del mundo que han respondido "si" a mi invitación y así han entrado a formar parte de mi designio de amor.

Nuestra Madre decía en Fátima que si orábamos podríamos hasta detener las guerras

Y hablaba de la comunión de los santos, de rezar por los que no rezan...

¿De qué guerra hablamos aquí?

De la misma de Fátima, el tercer secreto... la iglesia será "atacada" y la Virgen da 4 signos:

  • La confusión: la verdad es cuestionada y si no se comprende se desecha (Falta de fe y humildad dentro de los mismos miembros del Cuerpo místico de Cristo que componemos la Iglesia. Lo vemos en temas como el aborto, la clonación y la eutanasia...

  • La Indisciplina: No hay vida de oración. (Demasiada TV. Que nos roba tiempo para orar en familia... No se da buen ejemplo entre los mismos miembros. El cine, los medios de comunicación no están siendo un buen ejemplo de cristianos... todo lo contrario...!!)

  • La división: Dentro de la Iglesia, unos contra otros a ver "quien anuncia mejor" la verdad. No hay unidad. Sobra la desconfianza y falta la entrega de cada uno de los miembros que la componemos para hacer llegar mejor el mensaje de Cristo al mundo... con el ejemplo!.

  • La persecución: de dos formas: abierta y solapada...

El camino más seguro en los momentos de confusión será: estar cerca del Papa y de María... No lo olviden!

Y confiar plenamente en las palabras de Nuestro Señor: " No tengan miedo... yo he vencido al mundo".