Obras de Misericordia

Se habla mucho sobre hacer obras de misericordia... ¿Pero qué son realmente?...¿en qué consisten?¿...Cómo las puedo aplicar a mi vida?

Aquí le presentamos una lista concreta que usted puede ir tomando como base y poco a poco, con el soplo divino del Espíritu Santo, crecerá en posibilidades aún mayores de amor... a través de la Misericordia, lo que es lo mismo, a través de la Caridad.


 

Obras de Misericordia

1. Dar de comer al hambriento.

Familias de muchos hijos y pocos recursos...

Instituciones de Caridad...

No desamparar a las viudas...

2. Dar de beber al sediento

Al que tiene sed de Amor...

Sed de compañía...

Sed de perdón...

3. Vestir al desnudo

No a quien no tiene prendas de vestir, sino a quien se las quita...

Al desnudo de amor... los niños abandonados

4. Dar posada al forastero

Brindarle cariño a los amigos de nuestros hijos... que tienen hogares desintegrados y buscan calor de hogar en el nuestro.

5. Visitar a los enfermos

Enfermos en hospitales que nadie visita...

Ayudar a quien se encuentra sumido en la drogadicción...

6. Visitar a los encarcelados

Quienes se encuentran encarcelados dentro de la depresión y soledad... por la desesperación y la tristeza...

Encarcelados por las garras del pecado...

7. Enterrar a los muertos

Los muertos que dañan el alma: la pornografía. Enterrarla, para que su fetidez no contamine los corazones. 


Obras Espirituales de Misericordia

1. Dar buen consejo al que lo necesita

Aconsejar, no criticar!...

2. Enseñar a los ignorantes

Quienes necesitan de educación para no vivir en la miseria intelectual...

A todas aquellas madres que por ignorancia deciden abortar sus hijos

3. Corregir al que se equivoca

A todos aquellos jóvenes que equivocan el camino...

4. Consolar a los afligidos

Afligidos por la perdida (no necesariamente física) de un ser querido...

5. Perdonar las ofensas

¡Una... dos... hasta setenta veces siete!... 

6. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo

En la oficina... en el colegio, de todas maneras, ellos sufren los nuestros!

7. Rezar a Dios por los vivos y los muertos

Hoy por ti... mañana por mí!...

 

Entreguémonos a Jesús a través de las Obras de Misericordia...

el secreto es orar y actuar!

 Toma tu Biblia, lee unos cuantos versículos: "¿Señor, que me quieres decir con esto? " Y cierro los ojos, pero abro los oídos del alma para que durante el día tu me contestes esta pregunta y pueda ir poco a poco recibiendo tu correspondencia.

Es como recibir "e-mails", pero estos son "s-mails”: "spiritual mails" y luego, las pongo en acción.

¡Adelante, empecemos a ser Misericordiosos!